Durante una reunión, un grupo juega un reto que lleva a Méndez y Vicho a un beso inesperado con lengua, lo que desencadena una sorpresa: Méndez sufre una reacción alérgica inmediata. A pesar de pedir ayuda, se niega a ir al hospital, pero su condición empeora rápidamente hasta desmayarse. Vicho debe decidir cómo actuar ante la emergencia mientras los demás presencian la gravedad de la situación. El episodio concluye con la incertidumbre sobre el estado de Méndez y la presión sobre Vicho para tomar decisiones rápidas.