Tres años después, Lux regresa a la ciudad y llega agotado tras una reunión. En casa, su madre insiste en que considere casarse con Estrella, aunque Lux niega cualquier relación con ella. Durante la cena, Lux comienza a sentirse mareado y muestra signos de fatiga intensa. Estrella y su madre deciden llevarlo a descansar a su habitación. Al notar su malestar creciente, Estrella se preocupa y ofrece ayudarlo, dejando en suspenso la gravedad del estado de Lux y la decisión que deberá tomar sobre su salud y sus relaciones familiares.