Alejandro Naranjo enfrenta a Alba García tras descubrir que ella intentó manipularlo con drogas para obtener un favor. A pesar del conflicto, Alejandro acuerda firmar el convenio de divorcio después de esa noche. Más tarde, Alejandro recibe un paquete que contiene la prueba de ADN de un niño, cuyo madre ha fallecido, confirmando una nueva responsabilidad para él. Alba le entrega una última foto del menor, pero él la rechaza. El episodio termina con Alejandro enfrentando la posibilidad de cumplir con esta nueva carga, dejando en suspenso su siguiente decisión.