Sara y Javier, dos hermanos que regresan apresuradamente porque su abuela está enferma, deben mantenerse alerta ante posibles peligros en su entorno lleno de traficantes. Una mujer misteriosa se une a ellos, cubriéndose con gafas de sol e insistiendo en que los niños también las lleven para protegerse. Mientras avanzan, los hermanos sospechan de un hombre extraño que podría ser una amenaza, pero él no los reconoce. La preocupación por la seguridad crece, especialmente por la advertencia de su madre sobre posibles secuestradores. El episodio concluye con la tensión intacta y la incertidumbre sobre quién representa un verdadero peligro.