En este episodio, Naranjo se disculpa con el Sr. Alejandro, insistiendo en su culpa y rogando por ser liberada, mientras Alejandro le recuerda que son esposos, cuestionando su actitud y cerradez. Paralelamente, un hombre reprende a una mujer por fingir su muerte tras el nacimiento de su hijo y la acusa de no ser digna madre, antes de salir dejando una fuerte amenaza en el aire. La seguridad de la casa se muestra estricta, con una cerradura de huellas que solo Alejandro y otra persona llamada Enrique pueden abrir. El episodio termina con la tensión al límite entre los personajes, sin resolución definitiva.