Diego llega con una mordedura en la boca causada por una mujer que huyó rápidamente del lugar. Sus conocidos sospechan que podría estar interesado en alguien local, específicamente en Noemí, pero Diego evita dar detalles y rechaza la idea de involucrarse. A pesar de comentarios sobre un posible matrimonio que aún no ha aceptado, Diego mantiene distancia y se muestra reservado. El episodio termina con él lidiando con la molestia física y la incomodidad social que genera la mordedura inesperada, dejando en suspense cómo seguirá esta relación ambigua con Noemí.