Flora, embarazada y molesta, enfrenta una crisis cuando la amante de su esposo Pablo arruina un importante evento al ofender a un cliente clave. Para salvar un contrato, Pablo le exige a Flora que se disculpe por el error de la amante, lo que genera un conflicto por su embarazo y dignidad. Durante la confrontación, Flora rompe aguas y se ve obligada a tomar una difícil decisión. Pablo intenta minimizar la situación, pero Flora descubre que deberá irse tras recuperarse, dejando la relación y el futuro en un punto incierto y tenso.