Eva intenta defender una copia de una pintura del abuelo de Elena durante una exhibición, pero es acusada de presentar una obra falsa. Ana, la cuñada de Eva, la presiona para que se disculpe y haga una reverencia para evitar problemas, mientras otros la insultan y ordenan que la saquen. Eva resiste, reclamando la copia que es la única sobreviviente después de un incendio. La tensión aumenta cuando la familia de Elena desprecia a Eva por su pasado, y la presionan con humillaciones públicas. El episodio termina con Eva enfrentando la amenaza de una humillación pública si no se somete.