Sonia se enfrenta al rumor de que el Sr. Bello entregó la dote para casarse con ella, mientras su identidad permanece oculta para evitar filtraciones mediáticas. Alicia, ahora mesera, sufre cuestionamientos sobre su situación tras no haber ido a la universidad, y revela que trabaja por diversión, a diferencia de otras mujeres que lo hacen por necesidad. Alicia enfrenta además problemas en el hotel, donde un piso a su cargo presenta fallas, causando tensión con sus superiores justo antes de la llegada del Sr. Bello. La situación termina con una exigencia urgente para que Alicia explique lo ocurrido, dejando en suspenso su próximo paso.