Una estudiante, conocida por ser una broma en la universidad tras atropellar a un hombre llamado Carlos, intenta demostrar que no es tonta presentando un jarrón que compró en un mercado local. Un hombre llamado Daniel y otra persona discuten si el jarrón es auténtico o falso, mientras ella defiende con pasión su hallazgo. La discusión escala cuando se revela que vendió una moneda imperial genuina, lo que hace que Daniel prometa convertirse en su novio si el jarrón también resulta ser auténtico. El episodio termina dejando la autenticidad del jarrón y la posible relación entre ellos en duda.