Durante una reunión crítica, Carlos acusa al Grupo Jade de promover un proyecto fraudulento de IA, pero admite no tener pruebas, lo que genera desconfianza. Se acusa a Carlos de manipular a los inversores para que no apoyen el proyecto legítimo de Yoli, mientras él respalda otro proyecto falso. Yoli desafía a Carlos a crear un prototipo que demuestre la capacidad real del proyecto, aceptando el reto para probar su validez. Al final, un prototipo es presentado, marcando un punto decisivo que decidirá la confianza de los inversores y el futuro inmediato del proyecto.