En este episodio, Flora enfrenta una crisis tras un altercado en la fiesta de cumpleaños de Victoria, donde, estando en el final de su embarazo, es presionada para disculparse por un incidente causado por la amante de Pablo. La situación escala cuando Flora, intentando evitar conflictos, rompe su líquido amniótico durante un forcejeo. Pablo, el CEO, minimiza el problema y la obliga a aceptar las circunstancias, mientras Flora recibe la noticia de que debe irse una vez se recupere. El episodio termina con la tensión de una decisión inminente que podría cambiar su destino.