Susi revela a Beto que está embarazada de él y sufre anemia, pidiéndole que exija a Patricia una disculpa para evitar afectaciones al bebé. Beto, ahora cabeza de la familia, amenaza con expulsar a Patricia si no se disculpa, lo que ella rechaza tajantemente. La tensión lleva a Beto a convocar una reunión familiar, decidido a no ceder esta vez. Paralelamente, una mujer ordena obtener grabaciones que prueban que Susana engañó a Roberto y que el bebé no es suyo. Roberto queda enfrentado a una posible traición que podría cambiarlo todo.