Eva asiste a la exposición del Premio Muses y recuerda su abandono de la pintura tradicional tras convertirse en la Sra. Cruz. Aunque Luis, su exesposo, prometió acompañarla, él se niega alegando estar ocupado, lo que genera tensión. Eva enfrenta críticas sobre su abandono y su felicidad aparente. Su cuñada Ana revela que Luis sigue mostrando interés por Eva debido a un romance pasado y no por su relación actual. En la exposición, una confrontación ocurre cuando Luis ve a su madre ser empujada, mientras Eva lidia con la presión de volver a su antigua vida artística.