Nina regresa a casa con las cenizas de sus padres, desatando un conflicto inmediato con María y Jorge, quienes consideran que esas cenizas traen mala suerte y se oponen a que permanezcan allí. Jorge, su esposo, intenta mediar pero termina tomando partido en contra de Nina, recordándole los años que ha financiado su empresa y apoyado a su familia. La discusión se intensifica cuando Nina se niega a sacar las cenizas, desafiando la autoridad y el desacuerdo en el hogar. El episodio termina con un enfrentamiento tenso que deja abierta la pregunta de quién cederá ante esta confrontación.