En la ceremonia de despertar, Camila Roldán obtiene clase de combate A y celebra mientras Fabián Solano, señalado por una luz dorada, despierta como clase S: domador de dragones. La clase se ridiculiza porque los dragones están extintos; Camila lo humilla, rompe con él y proclama preferir al señorito Funes, mientras su amigo Mate interviene. Humillado y confundido, Fabián se pregunta quién lo llama; una voz del sistema anuncia que la Guarida del Dragón Primigenio se ha vinculado a él. Atónito, él exclama: "¿Tengo un dragón?" El episodio cierra con esa nueva posibilidad sin resolver.