Tras la ceremonia de despertar se publica una misión: entregar un frasco de sangre vital del camarón dragón nivel 8 y recibir al hijo del dragón, el Emisario Rhazdun Kaelvyr. Camila y Lautaro son advertidos de que les cobrarán lo que deben al conseguirlo. Los que despertaron en la clase de combate deben prepararse para el examen marcial. Frente a una estatua de cristal, una nieta y su abuelo perciben una perturbación: aura de dragón, pese a que se creía extinguida. El abuelo decide investigarlo y sospecha que Fabián, domador de dragones, está implicado; su investigación queda abierta.