Un domador de dragones de nivel 0 necesita la sangre vital de una bestia feroz nivel 8 para desbloquear al hijo del dragón, pero no puede vencerla ni pagar el millón de monedas que cuesta. Tras discutir con el sistema y constatar que solo tiene 30 000, llama a Fabi y acepta ir al Bosque de Aguas Negras a cazar pese a su bajo poder. Busca un pergamino de reinicio con solo 0,1% de probabilidad de caída que podría re-despertar o mejorar clases. Se aferra a esa minúscula oportunidad; su éxito queda en juego.