En este episodio, un grupo celebra la influencia de los Funes en Nubenia mientras un joven llamado Fabián permanece inconsciente tras un incidente. A pesar de las dudas y burlas de sus compañeros, Fabián insiste en que podría tener un dragón, algo que todos consideran imposible porque se cree que el último dragón murió hace siglos. Cuando Fabián finalmente despierta, emite una intensa luz dorada y un aura que revela la presencia real de un dragón. Este inesperado despertar cambia la percepción de todos, dejando abierta la pregunta sobre su verdadero destino como domador de dragones.