Luna se prepara para su cita con el heredero del Grupo Rodríguez, enfrentando un encuentro incómodo y directo. Él hace comentarios sobre la ropa interior de ella, intentando analizar su personalidad, pero Luna responde con firmeza y rechazo a sus provocaciones. El heredero, inseguro, compara su apariencia con otra persona y propone que se opere el rostro para que considere sus avances. Luna lo confronta por su arrogancia y lo acusa de ser primitivo, mientras él insiste en que le gusta. El episodio termina con la tensión entre ambos en aumento, sin resolver la dinámica de su relación.