Luna realiza una autopsia urgente a un hombre de 32 años con fractura craneal, pero descubre que la verdadera causa de muerte fue envenenamiento por cianuro. Sin embargo, muestra sorpresa al enterarse de que Anita, otra persona vinculada al caso, ya conocía los detalles de la autopsia antes que ella, a pesar de que Luna se aseguró de trabajar sola y proteger el informe. Esta revelación genera sospechas sobre Anita y cómo obtuvo esa información anticipada, dejando abierta la interrogante sobre la confianza y el manejo del caso mientras Anita continúa con la investigación.