En este episodio, un estudiante llamado Daniel enfrenta acusaciones y confrontaciones con otros alumnos, Nicolás y Mateo, quienes lo molestan pero se defienden afirmando ser ellos las víctimas. El profesor interviene, revelando que Daniel es un alumno ejemplar y que los otros han afectado su desempeño escolar. Además, señala que uno de los agresores es el hermano de Daniel, quien no ayuda ni contribuye en la escuela. La situación escala hasta que deciden llamar a los padres, pero surge una discusión sobre quién debe hacerlo, complicando aún más el conflicto sin resolver al final quién asumirá la responsabilidad.