Después de negociar un costoso proyecto con Miguel, el hijo de los Ziga, una mujer enfrenta la presión económica de su familia, que debe treinta millones al banco. Mientras se prepara para su boda, sospecha que su pareja, Emilio, la ha usado solo por su fortuna. Al confrontarlo, recuerda promesas incumplidas y reconoce que fue tratada como una amante. Emilio admite que todo fue un plan para aprovecharse. Decidida, ella jura cuidarse y hacer que Emilio enfrente las consecuencias de su engaño, dejando en suspenso cómo ejecutará su venganza.