En el día de su boda, Mari descubre que su esposo compró un lujoso vestido para otra mujer llamada Luna, lo que desata una confrontación inmediata. Mari se siente traicionada al sospechar que su esposo quiere casarse con Luna en lugar de con ella. Aunque él asegura querer casarse con Mari, la tensión crece cuando familiares insisten en que la boda debe realizarse para saldar un préstamo. Mari rechaza el vestido comprado para Luna y recibe una advertencia sobre las reglas rígidas que deberá seguir como parte de la familia, dejando su futuro incierto y con una decisión crucial por tomar.