En el cumpleaños de Rafa, la familia Cruz lo celebra mientras él recuerda que también tiene un hermano menor, Gael, cuyo cumpleaños coincide, pero que no recibe atención ni regalos. La tensión crece cuando Gael exige su regalo y enfrenta el reproche de la familia por interferir en la celebración de Rafa. Un conflicto surge cuando Gael le da a Rafa un pastel con fresas, a sabiendas de que es alérgico, revelando celos y resentimientos ocultos. Al final, Gael admite que actuó a propósito, dejando la familia en un estado de confrontación aún sin resolver.