Gael Cruz estrena su canción 'Medellína' en un bar local, ganándose la ovación y la lealtad del dueño, quien insiste en que la canción es exclusiva para su local. Mientras Gael rechaza una oferta de una productora que promete impulsar la canción a nivel nacional, recibe presión para crear más canciones originales al día siguiente. Al mismo tiempo, la competencia del bar empieza a ofrecer descuentos y contratar a un nuevo cantante para recuperar clientes. El episodio termina con la revelación de que la música de Gael está ganando popularidad fuera del bar, complicando su promesa de exclusividad.