En este episodio, una mujer subcontratada es designada como secretaria del señor Gabriel, lo que genera murmullos entre sus colegas, quienes dudan de ella por su apariencia. Gabriel la confronta directamente, aclarando que no busca una relación romántica y que quiere mantener una relación estrictamente profesional. Surge un momento incómodo cuando accidentalmente se tocan, pero él insiste en que no hay intenciones ocultas. Ella revela que ha decidido abortar un embarazo, a lo que él responde con desapego, marcando un cambio frío en su dinámica. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo esta noticia afectará su relación laboral y personal.