El mayordomo Rojas alerta a una mujer acerca de un extraño que acaba de llegar, quien resulta ser el nieto ingrato de un hombre poderoso llamado Don León. Rojas revela que intentó romper un compromiso por la arrogancia de la otra parte y ahora ordena eliminar a esa persona con una recompensa de diez mil por cabeza. Un grupo intenta atacar al joven, pero este los enfrenta con autoridad, descubriendo que fue enviado por Rojas. Tras liberarlos, el joven recibe un aviso sobre la próxima urbanización de terrenos donde está la tumba de su abuelo. Termina preocupado por las heridas de quemadura que presenta.