Sofía recibe un regalo del señor Mendoza para ocultar las marcas en su cuello, pero alguien cercano la acusa de usar ese obsequio para seducir a Mendoza, generando conflicto. Un hombre, preocupado por la visita de Elisa, ordena limpiar y sugiere que Sofía se quede en un hotel tranquilo para evitar sospechas. Mientras Sofía decide irse, se revela que debe actuar junto a Fernando sin involucrarse emocionalmente. Finalmente, Sofía expresa dolor y confusión ante la situación, dejando en suspenso cómo enfrentará el futuro.