Durante la fiesta de compromiso en un hotel, el gerente Zúñiga confronta a un mesero llamado Luis, acusado de intentar acercarse a la esposa de un cliente. Zúñiga amenaza con darle una lección y demanda que Luis se disculpe, pero Luis se niega, recordando que el gerente fue contratado por la esposa implicada, la señora Gómez. Mientras tanto, alguien le entrega a una mujer todos sus ahorros para que los administre, anunciando que si ella no quiere un divorcio, él se hará cargo de ella. El episodio termina con la preparación de un 'regalito' para el cuñado, dejando la tensión abierta a nuevas consecuencias inmediatas.