Lucía destituye a su esposo Danilo como gerente general y le retira todas sus acciones tras descubrir su traición. A pesar de las advertencias sobre las posibles quiebras y deudas, ella está decidida a hacerle perder todo. Mientras tanto, en casa, Andrea y Rosa preparan una sorpresa para el hijo de Danilo y Lucía, Adri, en sus cien días de vida, esperando suavizar la tensión familiar. Danilo enfrenta críticas por no cuidar a su hijo y debe afrontar una conversación difícil con Lucía, quien le pregunta si aceptaría que tengan otro hijo. El episodio termina con un giro inesperado cuando Toni llama a Danilo, mientras los secretos aún pesan sobre la familia.