Un hombre descubre que una niña es su nieta, la única heredera de la familia Leite, y decide encontrarla urgentemente para evitar que quede abandonada. Mientras tanto, la niña, llamada Mimi, se niega a colaborar con su tía, quien intenta obtener de ella una llave prometiéndole una vida mejor. Mimi también pide que dejen en paz a su madre. La tía, frustrada, acusa a Mimi y a su madre de ingratitud y revela un resentimiento profundo, mencionando incluso que deseó que la madre de Mimi muriera en prisión. El episodio termina con la urgencia de localizar a la niña y la tensión familiar al máximo.