Josefa enfrenta a la señora mayor tras años de sumisión, reclamando respuestas sobre la verdadera identidad de Ana y la preferencia por Pedro, hijo biológico de Daniel. Revela que Ana no es hija biológica y cuestiona la expulsión de Juana, la cuidadora de Ana, acusando favoritismos. La mujer se defiende, insistiendo en que cuida a ambos niños por igual y sigue órdenes de la señora mayor, quien considera a Ana un tesoro. La tensión crece cuando Josefa exige una explicación definitiva bajo la amenaza de abandonar la familia Lovato, desatando un conflicto que aún no tiene resolución.