El señorito Fernández llega a la casa de la familia López para proponer matrimonio a Elena, la única hija de la familia. Durante la conversación, admite que la noche anterior fue drogado y confundió a otra mujer con Elena, lo que resultó en que la lastimara. A pesar de esto, insiste en casarse con ella y ofrece un exorbitante regalo de 1,500 millones de dólares. La familia López acepta la propuesta, pero Elena reacciona con resistencia y exige que lo suelten, mostrando una postura conflictiva que deja la situación abierta y tensa.