Ana recibe un pañuelo de seda valioso que revela su vínculo con la familia Fernández. Su madre le exige encontrar un trabajo digno para salir del campo y no pasar su vida allí, aumentando la presión sobre Ana. Un hombre identificado como el señor Fernández reclama el pañuelo y revela que Ana es la mujer que Fernando buscaba, confirmando su conexión familiar. Sin embargo, otro personaje cuestiona el derecho de Ana a unirse a la familia rica debido a su origen humilde, declarando que la persona que realmente busca es otra, dejando la situación tensa y llena de incertidumbre sobre el verdadero destino de Ana.