Yolanda insiste en que le presenten a su hermano, pero enfrenta la negativa y la indiferencia tanto de sus compañeras como de la profesora Pérez. A pesar de sus intentos por convencerlas, Yolanda recibe reprimendas por quejarse constantemente y se le advierte que debe llevarse bien con las demás. Sin embargo, la situación escala cuando descubre que alguien le ha puesto un insecto en la mochila, agravando su conflicto con el grupo. El episodio termina con Yolanda en una posición vulnerable, enfrentando rechazo y una posible nueva confrontación.