Paula enfrenta la furia de Rosa tras arruinar una fiesta importante. Juan insiste en que Rosa se disculpe arrodillándose, pero ella se niega, defendiendo su derecho a usar ropa y joyas que Paula supuestamente le había permitido. La tensión escala cuando Rosa acusa a Paula de ser arrogante y Paula amenaza con cortar la relación si Rosa sigue provocando. Finalmente, Paula ordena que Rosa se vaya cuando termine la celebración, dejando abierta la incógnita sobre cómo responderá esta a su inminente expulsión y la creciente presión para que Paula se case con alguien.