En el funeral de Sofía, su esposo Álex intenta despedirse, pero es rechazado por León, quien lo desprecia y defiende al productor Ruiz, a quien considera un padre. Álex acusa a Ruiz de robar las canciones que él compuso para Sofía, desatando una confrontación sobre el legado y la verdad tras el éxito de ella. León revela que Sofía pidió que Álex no asistiera y que no heredará nada, mientras que la herencia se dividirá entre León y Ruiz. Finalmente, Álex descubre que puede hablar y revive el pasado antes de perder la voz, abriendo una nueva puerta al misterio sin resolver.