Elena, tras sufrir dolor abdominal intenso y ser criticada por Tino, es llevada al hospital donde confirman que tiene ocho semanas de embarazo. Ante la noticia, Elena enfrenta el dilema de decidir si mantener al bebé, complicando la situación con Vicente, quien sugiere que hable con el Sr. Fuster. Elena recuerda que este bebé estuvo en riesgo por culpa de Fuster y teme que este solo le pida abortarlo. El episodio concluye con Elena atrapada entre la presión de su entorno y la difícil elección sobre su embarazo, sin una resolución clara aún.