Melisa López llega al Grupo Díaz para discutir una posible colaboración con Evan, el CEO. Al llegar, enfrenta el rechazo y la hostilidad del personal, que la ignora en favor de una clienta más importante. Evan la recibe personalmente y le muestra su poder y generosidad, ofreciéndole varios contratos como regalos para que elija uno. Aunque Melisa se siente abrumada y duda de la facilidad con la que le entregan los acuerdos, acepta uno y revela que aún debe encontrar a su padre, dejando abierta la nueva misión que enfrentará tras este encuentro inesperado.