Después de despertar de un coma de ocho años, Susana insiste en casarse con Emilio, el hombre que la cuidó durante ese tiempo. A pesar de sus limitaciones físicas, Emilio promete pedir la mano de Susana al día siguiente usando todo su poder para asegurar su felicidad y elevar a su familia humilde. Mientras algunos dudan de la propuesta debido a su estado, Susana se mantiene firme en su espera y convicción. El episodio termina con Emilio preparándose para cumplir su promesa y enfrentar la oposición que pueda surgir.