Esteban y Lluvia confrontan sus heridas familiares mientras discuten la posesión de un cuadro muy valioso que Esteban pintó durante cinco años. Lluvia culpa a Esteban por la muerte de sus padres, enviándolos a una reunión fatal, lo que intensifica la tensión entre ellos. Esteban desprecia la obra, pero Nieve, otra mujer en la escena cercana, defiende su valor sentimental, recordando sus veinte años juntos. La disputa escala cuando Esteban acusa a Lluvia de manipular su tragedia y amenaza con irse si lo odian tanto. El episodio termina con una llamada urgente a Nieve, dejando el conflicto sin resolución.