Durante la celebración de Año Nuevo, una niña llamada Lena se siente excluida porque no recibió regalo alguno, a diferencia de sus primos. Su padre, Aurelio, minimiza la situación y evita confrontarla. La tensión aumenta cuando Aurelio le niega a su suegra el pago decidido para la pensión de sus padres, justificándolo por la tradición familiar y mostrando mezquindad. La suegra acusa a Aurelio de no ser un verdadero hijo, recordándole que negó un préstamo para su negocio pero facilitó dinero para otro hijo. El episodio termina con la familia enfrentando una crisis de confianza y respeto hacia Aurelio, dejando en el aire cómo se resolverá esta fractura familiar.