Ana confronta a Pedro, su exesposo, acusándolo de haberla traicionado y provocado un grave daño, incluida una agresión sufrida por ella. Pedro le revela que le entregó toda la fortuna familiar a Luna como castigo por sus acciones y que Ana firmó documentos de divorcio y entrega de bienes bajo presión. La familia Lima, arruinada por Pedro, recibe el apoyo inesperado de nuevos inversionistas decididos a recuperarse. Ana, decidida a no dejarse dañar de nuevo, afirma que ha renacido y revela que ha elegido a Jorge como su nuevo apoyo, dejando en claro que esta vez no permitirá más daños.