Franco llega inesperadamente a ver a su padre para asegurarle que cumplirá con el proyecto Centuria, pero su padre lo despide por una reunión urgente. Mientras tanto, en otra escena, una mujer llamada Mónica expresa su enojo y deseo de matar a Bianca, acusándola de aprovecharse de la familia Silva. Otra persona intenta calmarla, pero la discusión se intensifica hasta que alguien interviene para detener la pelea. El episodio termina con la violencia reprimida, dejando en el aire las consecuencias de esta confrontación familiar y la tensión por la herencia pendiente.