Después de la boda, Omar confronta a Omi por haber perdido la dote en la calle y sospecha que usó el dinero para comprar joyas de oro a Bianca. A pesar de que César, el prometido de Bianca, es un empleado con bajo salario, ella luce costosos accesorios, lo que desata la ira de Omar. Él acusa a Omi de malversar los lingotes de oro que sus padres adoptivos obtuvieron con esfuerzo para la dote. El episodio termina con Omar furioso, lanzando acusaciones y dejando al descubierto una traición que amenaza las relaciones entre todos.