Luna está embarazada y considera abortar para evitar que Juan se entere del bebé. Sin embargo, cambia de opinión y decide posponer la decisión para calmarse primero. Mientras tanto, Carmen revela a Carlos que su tío ha decidido dejarle su herencia, pero le preocupa el embarazo de Luna. Carlos descarta que el bebé sea del tío, quien es estéril, y deduce que Luna quería casarse con él para asegurar la herencia. A pesar de la incertidumbre, Carmen insiste en continuar con el aborto, mientras Carlos se muestra decidido a reclamar el legado familiar.