Una doctora confiesa haber inseminado por error a dos mujeres al mismo tiempo, incluida Mónica Martínez, sin verificar quién era la pareja correcta, lo que amenaza su carrera si se descubre. Mientras tanto, Gabriel acompaña a Mónica al ginecólogo, confirmando que el embarazo es suyo y está saludable. Una confusión inicial se resuelve cuando Gabriel entiende que solo estaba ayudando a Mónica. Sin embargo, la revelación del embarazo y la identidad de Mónica provocan incertidumbre y tensión, dejando abierta la pregunta sobre las consecuencias inmediatas para todos los involucrados.