En este episodio, una mujer embarazada insiste en manejar sola a una reunión social pese a la preocupación de Gabriel, quien se ofrece a acompañarla y cuidarla. Durante el evento, ambos disfrutan de la comida mientras surge un momento incómodo cuando Simón aparece y confronta a la mujer sobre su embarazo y la acusa de infidelidad. La conversación se torna hostil, con recriminaciones sobre el pasado y agresiones verbales. El episodio termina con una tensa escena en la que Simón pierde la paciencia tras ver que ella ha comido un pastel caro, dejando abierta la amenaza de un conflicto mayor.