Un dragón invocado aparece débil y de clase F, causando decepción en Isabela, quien lo considera una vergüenza tras perder materiales valiosos. A pesar de los consejos para no subestimarlo, Isabela intenta mejorar su rendimiento quitándole el núcleo dracónico a un dragón de clase B llamado Trueno, lo que provoca que Trueno evolucione a clase A. El dragón de clase F queda gravemente debilitado, pero activa un sistema de evolución por absorción que le permite crecer al consumir recursos, dejando en suspenso su futuro desarrollo y la reacción de los personajes alrededor.